Llegó a Italia como favorito. Se fue como campeón. Y en el camino, dejó una etapa reina que ya es historia del ciclismo.

En Camerino, con pendientes del 18% en los últimos kilómetros, Del Toro hizo lo que solo hacen los grandes: esperó. Pellizzari atacó a un kilómetro de meta, se fue al frente, miró atrás buscando al mexicano. creyó que se estaba distanciando. Pero Del Toro solo estaba esperando el momento exacto. A 600 metros, cambió el ritmo, pasó al italiano como categoría y ganó la etapa más dura con Jorgenson luchando por el 2do lugar. Así se gana en el Tirreno-Adriático.
El resumen de la semana es contundente: décimo en la crono, líder de la general en la etapa 2, segundo en la etapa 5, ganador en la etapa 6. Con Roglič, Jorgenson y Pellizzari como rivales directos, y ahora vistiendo las 3 maglias de la competencia: maglia azurra de líder de la general, maglia ciclamino de líder de puntos y la maglia bianca como mejor joven. Del Toro ha sido el mejor. Sin discusión.
Lo que viene ahora es aún más grande. Con el UAE Tour y el Tirreno-Adriático ya en el bolsillo, las Ardenas y el Tour de Francia son los próximos objetivos. El ciclismo mundial ya lo sabe: cuando llegue julio, Del Toro va a estar ahí.
Hot take: Giulio Pellizzaro será la espina en el zapato de Del Toro durante los próximos años. El italiano del Bora le ha puesto las cosas difíciles en cada final de esta semana, y en el Tour de Francia, con el equipo más poderoso del pelotón detrás, la historia puede ser diferente. ¿Del Toro ganará grandes vueltas?. Giulio Pellizzari, sugran amigo, no le va a dejar dormir tranquilo.
Fuentes: Mediotiempo / Ciclismo Al Día / ClaroSports
